Un inspector de tránsito sufrió la fractura de uno de sus dedos tras ser agredido por un conductor de colectivo. El incidente ocurrió cuando el trabajador lo multó por una maniobra imprudente. El agresor fue imputado por lesiones graves, mientras que el inspector recibió atención médica.
Un grave episodio de violencia se registró en El Bolsón cuando un conductor de colectivo fracturó los dedos de un inspector de tránsito que lo había multado. El incidente tuvo lugar en la esquina de Sarmiento y Roca, donde los inspectores realizaban un control vehicular.
De acuerdo a los detalles brindados por Adriana del Agua, Jefa de Gabinete de la Municipalidad de El Bolsón, el colectivo realizaba una maniobra imprudente al «zigzaguear para evitar los reductores». Esta situación motivó a los inspectores a interceptarlo. «Eran dos los inspectores. Lo paran, el inspector labra el acta y cuando la va a entregar, el conductor del colectivo le cerró la ventanilla cuando puso la mano y así le quebró un dedo al inspector», explicó del Agua en diálogo con Engranaje de Radio Seis.
El inspector fue trasladado a un hospital local donde los médicos constataron que había sufrido una fractura en uno de sus dedos. Por su parte, el conductor fue imputado por el delito de lesiones graves.
Del Agua lamentó el creciente nivel de agresividad hacia los trabajadores que desempeñan sus labores en la vía pública. “Es lamentable que no podamos contener nuestra ira, nuestra bronca. Este chico tiene casi 20 días para la recuperación de su mano», afirmó. La funcionaria también destacó que «quienes trabajan en la calle son violentados permanentemente de manera verbal y, como en este caso, físicamente».
El inspector agredido realizó la denuncia correspondiente ante la policía, y tanto la fuerza como la fiscalía avanzan con la investigación. Desde la Municipalidad, del Agua aseguró que se están llevando a cabo las acciones pertinentes para hacer frente a esta situación.
Por último, la Jefa de Gabinete señaló que situaciones de violencia hacia los inspectores no son casos aislados, mencionando que la implementación de un sistema de estacionamiento medido similar al de Bariloche generó conflictos con algunos conductores que se resisten a pagar. «Hay violencia cuando se hacen las alcoholemias y quieren recuperar su auto», concluyó del Agua.
