SALUD CONCIENTIZA EN LA SEMANA MUNDIAL DE LA PREMATUREZ

0
5

Bajo el lema “el abrazo de la familia, una terapia poderosa”, del 14 al 20 de noviembre se celebra la Semana Internacional de la Prematurez la cual enfatiza en la importancia del contacto piel a piel (CoPaP) del recién nacido con la persona gestante.

El CoPaP se define como la permanencia del bebé sobre el vientre y el pecho desnudos de la persona gestante tras el nacimiento, manteniendo a ambos en esta postura durante el mayor tiempo posible (una hora o más).

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el parto prematuro se define como el nacimiento que ocurre antes de complementarse las 37 semanas de gestación. Es la causa principal de ingreso a las unidades de cuidados intensivos neonatales, la primera causa de mortalidad en niños y niñas menores de 5 años y de morbilidad a largo plazo.

Los partos prematuros se dan en aumento a nivel mundial y su origen es multifactorial (biológico, ambiental y social).

Aproximadamente un millón de niñas y niños prematuros mueren cada año. Muchos de los que sobreviven sufren algún tipo de discapacidad de por vida, en particular, discapacidades relacionadas con el aprendizaje y problemas visuales y auditivos. Implica, para la mayoría de las personas que nacen con esta condición, largos períodos de recuperación y plazos de seguimiento muy extensos.

La prematurez se puede disminuir, en muchos casos, por medio del control del embarazo al que tienen derecho todas las personas gestantes. Estos controles tienen como objetivo orientar las decisiones clínicas, terapéuticas e informar, a la persona gestante y su familia, sobre cómo prevenir los posibles riesgos.

 

Las personas recién nacidas prematuras, tienen derecho a:

– Ser atendidas en lugares adecuados a su edad gestacional, su peso de nacimiento y sus condiciones de salud, de manera individualizada.

– Recibir cuidados de enfermería de alta calidad, orientados a proteger su desarrollo y centrados en la familia.

– A ser alimentadas con leche humana, la leche humana es el mejor alimento para los recién nacidos tanto prematuros como aquellos nacidos a término.

– A la prevención de la ceguera por retinopatía del prematuro (ROP).

– A acceder a programas especiales de seguimiento, los cuales tienen por finalidad prevenir y atender problemas de salud vinculados a la prematurez. Las familias deben recibir orientación para la crianza, la alimentación y los controles de salud.

– A que su familia acceda a la información y a la participación en la toma de decisiones sobre su salud a lo largo de toda su atención neonatal y pediátrica, formando parte del equipo de salud que atiende a su hijo o hija.

– A ser acompañado/a por su familia todo el tiempo que necesite, sintiendo las caricias, la voz y el olor de las personas que ejerzan su cuidado.

– A la misma integración social que las niñas y niños que nacen a término, incluyendo escuelas y servicios de rehabilitación cercanos a su domicilio.

Es fundamental propiciar las acciones que pueden conducir a reducir la prematurez tales como: invertir recursos y esfuerzos en esta etapa del curso de vida, establecer un ambiente con la mejor nutrición de las personas gestantes, con acceso a los controles precozmente y de calidad durante la gestación, con prevención y protección de situaciones de violencia y con acceso a información para los cuidados, entre otras.

Comentários no Facebook