Será juzgado en Texas por presunto lavado de dinero, fraude y narcotráfico. La Corte Suprema argentina había autorizado su entrega a la Justicia estadounidense en octubre.
El empresario argentino Federico “Fred” Machado, de 57 años, fue extraditado a Estados Unidos este miércoles por la noche, tras ser trasladado al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Su destino final es Houston, Texas, donde enfrentará un juicio por presunto lavado de activos, estafa y tráfico de cocaína.
Machado partió a las 22:05 en un vuelo de United Airlines, y se estimaba su arribo entre las 08:00 y las 09:00 del jueves, según el horario argentino.
El operativo de extradición estuvo a cargo de la Policía Federal Argentina (PFA) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). En las inmediaciones del aeropuerto, el detenido fue entregado a agentes de los U.S. Marshals, del Departamento de Justicia de Estados Unidos, encargados de su custodia durante el traslado.
La decisión de la Corte Suprema y los antecedentes del caso
El 14 de octubre la Corte Suprema de la Nación ratificó el fallo del juez federal de Neuquén, Gustavo Villanueva, quien declaró procedente la extradición solicitada por la Justicia estadounidense. Desde entonces, Machado permanecía bajo prisión domiciliaria.
Sin embargo, el 8 de octubre de este año esa medida fue revocada, luego de que se detectaran irregularidades en su conducta procesal. En un primer momento fue alojado en la delegación de la PFA en Viedma, hasta que el fin de semana anterior fue trasladado a la Superintendencia de Investigaciones Federales en Buenos Aires.
El juez Villanueva señaló que el empresario incumplió el régimen de monitoreo electrónico, con interrupciones y manipulaciones de la tobillera que debía portar. También fue acusado de mantener comunicaciones no autorizadas con personas presuntamente vinculadas al expediente.
Entre las conductas observadas, el magistrado destacó que Machado habría ocultado documentación, presionado testigos y registrado ingresos y salidas irregulares del domicilio donde cumplía el arresto domiciliario.
Las acusaciones en Estados Unidos
El proceso judicial que enfrenta en el Distrito Sur de Texas lo vincula con una red de empresas pantalla que, según la acusación, habría utilizado para lavar dinero del narcotráfico y defraudar a inversores internacionales.
De acuerdo con documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, el empresario habría liderado el esquema entre 2015 y 2020, moviendo decenas de millones de dólares mediante la compra, venta y contratos de leasing de aeronaves, utilizando fondos ilícitos provenientes del narcotráfico latinoamericano.
En el mismo expediente, dos de sus socias ya fueron condenadas. Viviana Toledo recibió 16 años de prisión tras ser considerada la coordinadora operativa de la red, con funciones de enlace entre Argentina, Estados Unidos, México y Guatemala.
Por su parte, María Jimena Capa de la Hoz fue sentenciada a 5 años de prisión por su rol administrativo y de apoyo en las operaciones financieras, lo que redujo su grado de responsabilidad penal.
Lavado de dinero y fraude con aeronaves
Los fiscales estadounidenses sostuvieron que ambas mujeres fueron culpables de conspirar para lavar dinero proveniente del narcotráfico, valiéndose de contratos de leasing y financiamiento de aeronaves para dar apariencia legal a los fondos.
Además, enfrentaron cargos por fraude electrónico y bancario, debido a que ofrecían aviones inexistentes o sobrevaluados, lo que habría provocado pérdidas millonarias a distintos inversores.
La investigación iniciada en 2021 vinculó a Machado con la empresa South Aviation, señalada como el principal vehículo de las operaciones financieras ilícitas. Según los fiscales, el empresario era el jefe y beneficiario final del esquema, que utilizó el mercado aeronáutico como fachada para el lavado de activos.
