“Frente a un presidente que dice que el Estado es una asociación criminal, y trabajadores y jubilados que ya sienten el ajuste, el peor error que podríamos cometer los estatales es abandonar la calle”, dijo Rodolfo Aguiar, titular de ATE.
El Frente de Sindicatos Estatales y de Gremios de Empresas del Estado de la Argentina, que motoriza la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), consensuó la convocatoria a una Jornada Nacional de Lucha para la última semana de febrero, en un plenario de más de cuatro horas en el anfiteatro Eva Perón de ATE, colmado de delegados de organizaciones sindicales.
Cada provincia y distrito definirán la modalidad de protesta. Son más de 20 las organizaciones que integran del Frente que nació en enero y tuvo su «bautismo de fuego» en la jornada del 15 de ese mes. El temario que involucró a las intervenciones giró alrededor de la estabilidad laboral en el Estado y en las empresas públicas, la recuperación del poder adquisitivo y el ajuste en las provincias que proyecta el presidente Javier Milei, entre otros puntos.
“Frente a un presidente que dice que el Estado es una asociación criminal, y trabajadores y jubilados que ya sienten el ajuste, el peor error que podríamos cometer los estatales es abandonar la calle”, dijo Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE. “Somos respetuosos de quienes opinan que hay que medir los tiempos y evaluar cuándo los afiliados van a sentir más o menos el ajuste, pero no lo compartimos. Tampoco creemos que nos corresponda a nosotros evaluar si el Gobierno tiene más o menos apoyo popular. Tenemos que profundizar nuestro plan de acción”, agregó.
“El Gobierno intenta licuar nuestro salario y esta nueva medida de fuerza nacional tiene que servir para exigir un inmediato aumento que supere la evolución de los precios y la reincorporación de todos los trabajadores despedidos y también para rechazar cualquier intento de privatización de las empresas estatales”, manifestó Aguiar.
“Con su idea de desfinanciar a las provincias, el Gobierno está destruyendo las condiciones de vida de millones de trabajadoras y trabajadores, jubiladas y jubilados en el interior del país. También nos tenemos que manifestar contra este ajuste que llega a todos los rincones de la Argentina”, señaló el dirigente de ATE.
Según se indicó desde ATE, fue común entre los sindicatos la visión de que el proyecto de ley ómnibus fue herido de muerte en el paro general del 24 de enero y que la destrucción del DNU amerita otro gran paro nacional.
Por su parte, el Secretario General de la Federación Judicial Argentina (FJA), Matías Fachal, opinó: “Es imprescindible que hoy acá discutamos cómo continuamos este plan de lucha, este plan de acción que comenzamos el 15 de enero pasado para defender lo público, para defender al Estado, para defender las empresas públicas, para defender lo que le pertenece a toda la sociedad. Aquí hay representantes de organizaciones con distinto encuadre sindical, de la CTA Autónoma, de la CTA de los Trabajadores y de la CGT, porque entendemos que hay que dejar de lado esos matices o esas pequeñas discusiones que en otros tiempos pudimos haber tenido para priorizar la unidad para enfrentar a este Gobierno”.
A su turno, la compañera María Fernanda Boriotti, Presidenta de FESPROSA, urgió: “Tenemos la necesidad de unirnos, tenemos la necesidad de salir a la calle, tenemos la necesidad de estar movilizados, de estar siempre en puntas de pie para reaccionar, para saltar, para correr y estar en la calle que es nuestro lugar. Este contexto hace que si no nos movemos, si no nos decidimos a hacer un gran paro nacional y otro, y otro, y otro más, nos van a pasar por arriba. El momento es ahora, definamos una medida, definamos un Paro Nacional para la última semana de febrero, que este plenario nos mandate para poder acordar, afinar el día. Pero es necesario que salgamos de acá con la decisión de construir desde las bases este gran Paro Nacional”.
También hizo uso de la palabra Mercedes Cabezas, Secretaria Adjunta de ATE Nacional, que aseguró: “Los gremios estatales estamos en pie de salir a la lucha y por eso debatimos hoy un plan de acción que nos permita plantarnos y decir que el Estado es la solución, no es el problema. Desde este plenario tenemos que construir una jornada nacional de lucha con paros, con movilizaciones, con radios abiertas, con espacios de debate y de diálogo social que nos permitan avanzar en ponerle un freno a un Presidente que se cree que puede derogar las leyes que el pueblo ha debatido durante cientos de años de historia. Hemos tenido una pequeña batalla ganada, la caída de la Ley Ómnibus. Sin embargo, prendido de una pequeña cautelar que solamente ampara los derechos laborales todavía tenemos un DNU que tratar en ambas cámaras del Congreso. En este plenario tenemos que decirle al presidente que la gente no votó un monarca, que la gente votó independencia de poderes, que así como votó un Presidente votó un Congreso y que es ese Congreso Nacional el que tiene que tratar el DNU y derogarlo definitivamente en pos de los derechos de los trabajadores y de las trabajadoras”.
