Un informe de la UADE revela que la provincia tiene la alícuota más alta del país y que un mismo vehículo puede pagar hasta cuatro veces más según dónde esté radicado.
Un informe del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), vuelve a poner en foco la presión impositiva sobre los vehículos en Argentina al evidenciar fuertes diferencias en el valor de la patente automotor entre provincias.
Según el relevamiento, la alícuota promedio nacional ronda el 1,93%, aunque con diferencias marcadas entre jurisdicciones. En un extremo aparece Córdoba con 1,07%, mientras que Río Negro alcanza el 3,5%, el valor más alto del país.
Esta diferencia impacta de forma directa en los contribuyentes: un mismo vehículo puede pagar hasta cuatro veces más dependiendo de dónde esté radicado. El informe ejemplifica con un auto de gama baja del año 2016, que en Córdoba abona poco más de $70.000 anuales, mientras que en Río Negro el monto se acerca a los $300.000.
Diferencias de costos y criterios de cálculo
La brecha en la patente automotor genera estrategias entre usuarios, que en algunos casos optan por radicar sus vehículos en distritos con menor carga tributaria para reducir costos.
El análisis señala que el sistema actual no se basa en el uso del vehículo, sino en su valor. En la práctica, la patente funciona como un impuesto patrimonial, donde cuanto más caro es el auto, mayor es la carga, sin relación directa con la circulación.
Esto genera que dos vehículos con el mismo nivel de uso paguen montos distintos si pertenecen a segmentos diferentes. La estructura vigente toma como referencia el precio del bien y no su utilización.
A nivel país, las alícuotas crecen de manera progresiva según la gama: los autos más económicos tributan en promedio un 1,54%, mientras que los de alta gama alcanzan el 3%.
Debate por la equidad del sistema
El informe de la UADE advierte que este esquema abre discusiones sobre la equidad del sistema tributario vinculado a los vehículos.
Históricamente, la patente automotor se justificó como una contribución al mantenimiento de calles y rutas, bajo la premisa de que quienes más usan la infraestructura deberían pagar más.
Sin embargo, el relevamiento indica que en la práctica esa relación no es directa, lo que pone en cuestión el criterio actual de cálculo.
Frente a este escenario, surgen propuestas para reformular el sistema, entre ellas la implementación de una tasa de circulación que contemple variables como el peso del vehículo, el tipo de uso o su impacto sobre la infraestructura vial.
Recaudación y distribución del parque automotor
Cualquier modificación del esquema presenta desafíos, ya que la patente automotor constituye una fuente central de ingresos para provincias y municipios, lo que implica un equilibrio fiscal y político.
En cuanto al parque automotor, más de la mitad de los vehículos en Argentina pertenece al segmento económico, lo que influye en la estructura de recaudación.
Además, la mayor concentración de unidades se registra en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que reúnen casi la mitad de los patentamientos del país en la última década.
El escenario actual refleja una estructura fragmentada en la que el costo de tener un vehículo varía según la jurisdicción, con Río Negro en el nivel más alto de carga impositiva.
Fuente: InfoChucao
