Uno prestaba funciones en la Comisaría 21 y el otro en la Brigada de Investigaciones. El hecho es de una gravedad absoluta: quienes debían cuidar a los rionegrinos eligieron ponerse del lado del delito.
No representan a la Policía de Río Negro ni los valores de compromiso y servicio que nuestra sociedad espera de sus fuerzas de seguridad.
Destaco la tarea de la Fiscalía de Investigaciones de Cipolletti, que avanzó con determinación y eficacia para encontrar a los responsables y llevarlos ante la Justicia.
En Río Negro no habrá impunidad. Vamos a llegar hasta el final. Acá, el que delinque cae.
